Compra un plan
Elige un plan de datos para tu destino.
La eSIM explicada sin tecnicismos
Una eSIM es una tarjeta SIM digital integrada en tu móvil. En lugar de meter un chip de plástico en la bandeja, descargas tu plan de datos como un pequeño archivo: escaneas un código QR y tu móvil se conecta a la red. Para quien viaja, eso significa datos móviles en el extranjero sin cambiar de tarjeta, sin buscar una tienda de móviles y sin pagar de más por el roaming.
La configuras en casa en pocos minutos, te ahorras sustos en la factura de roaming y aterrizas con datos que simplemente funcionan, gestionados desde la misma app que el resto de tu viaje.
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La «e» viene de «embedded», es decir, integrada. Tu móvil sale de fábrica con un pequeño chip capaz de guardar uno o varios perfiles SIM. Cuando compras un plan eSIM, el proveedor te envía un código QR. Al escanearlo, el plan se descarga en ese chip y tu móvil lo trata exactamente igual que una SIM normal.
No hay nada que insertar, enviar ni recoger. Todo el proceso ocurre en tu pantalla:
Tu SIM física se queda donde está. La eSIM funciona a su lado como una segunda línea, y justo por eso encanta a los viajeros.
Elige un plan de datos para tu destino.
Te llega por email en pocos minutos.
Enciéndelo cuando estés listo para usarlo.
La red, la cobertura y la velocidad son las mismas. Solo cambia el formato, y esa diferencia elimina casi toda la fricción de conectarte en el extranjero.
Las dos últimas filas son las que más importan en un viaje. Como tu SIM de siempre nunca sale del móvil, tu número sigue disponible y nada acaba olvidado en el cajón de un hotel.
Dentro de la UE navegas casi siempre sin coste extra gracias al roaming incluido. Pero en cuanto pisas Suiza, Reino Unido, los Balcanes o cualquier destino fuera de Europa, tu operador suele cobrar por días o por megas, y la factura crece rápido. Una eSIM de viaje da la vuelta al modelo: pagas por adelantado un paquete de datos en condiciones locales y sabes lo que cuesta antes de salir de casa.
Y hay dos ventajas muy prácticas más:
Las eSIM de viaje vienen en tres formatos, y elegir el correcto depende sobre todo de cuántas fronteras piensas cruzar.
Cubren un único destino. Si vuelas a Estados Unidos y te quedas allí, una eSIM de Estados Unidos suele darte el máximo de datos por tu presupuesto.
Cubren toda una zona con una sola configuración. Una eSIM de Europa sigue funcionando cuando pasas de Francia a Italia y sigues hasta Croacia, sin reconectar y sin códigos QR nuevos en cada frontera.
Cubren la mayor parte del mundo. Son para itinerarios de varios continentes y para quien viaja a menudo y quiere un solo plan que le acompañe a todas partes.
Los tres son de prepago, así que el coste queda fijado antes de salir, y los planes y precios actualizados de cada destino están en la página de eSIM para viajar. Si lo tuyo es una ruta en coche por varios países europeos, el plan regional es casi siempre la opción práctica.
Una aclaración honesta: Una eSIM es un producto de datos. No sustituye a tu número de siempre para llamadas y SMS, y justo por eso funciona tan bien el esquema dual SIM que acabamos de describir.
La mayoría de los móviles lanzados desde 2018 aproximadamente son compatibles con eSIM, incluidos el iPhone XS y posteriores, los Samsung Galaxy S y Z recientes y los Google Pixel 3 y posteriores. Dos formas rápidas de comprobarlo:
Si en la lista aparece un número EID, tu móvil es compatible con eSIM.
iPhone: entra en Ajustes, luego General, luego Información, y busca la entrada EID. Android: busca «Administrador de SIM» o «Añadir eSIM» en Ajustes.
Un detalle importante: Para usar una eSIM de viaje, tu móvil tiene que estar libre, sin bloqueo de operador. Si te lo dio tu operador con una permanencia, una llamada rápida te confirma su estado.
Una eSIM se gana el sueldo en cuanto tu viaje cruza una frontera. El navegador, el tráfico en tiempo real, el traductor y la reserva del alojamiento de esa noche dependen de los datos, y un único plan regional sigue funcionando mientras cambian los países. La eSIM de viaje de Vignetim cubre más de 200 países y regiones, así que una sola configuración vale para toda la ruta.
Además encaja con cómo preparas ya el resto del viaje. La misma app de Vignetim que te entrega la eSIM te deja resolver las viñetas y peajes de esa misma ruta, y luego lo controlas todo desde un solo sitio: consumo de datos en tiempo real, planes activos y documentos.
En la página de eSIM para viajar o en la app de Vignetim, elige un plan de datos de país o regional.
Tu código QR eSIM llega por email en pocos minutos.
Instálala antes de salir, enciéndela para el viaje y tus datos estarán listos al aterrizar.
Si algo no queda claro durante la configuración, el chat 24/7 te acompaña paso a paso, y puedes gestionar o recargar el plan desde la app en cualquier punto del viaje.
Sí. Una eSIM usa las mismas redes y ofrece la misma cobertura y velocidad que una SIM física. La única diferencia es cómo llega a tu móvil: descargada en lugar de insertada, lo que hace la configuración más rápida y la pérdida imposible.
Sí. Tu SIM de siempre sigue activa en el móvil, así que tu número, las llamadas y WhatsApp funcionan con normalidad. La eSIM solo lleva los datos del viaje. Eso sí, mantén desactivada la itinerancia de datos en tu SIM habitual para evitar cargos por despiste.
No. Un plan regional, como una eSIM de Europa, cubre varios países con una sola configuración, ideal para rutas en coche. Si vas a un único destino, un plan de país suele ofrecer más datos por el mismo dinero. Ambas opciones están en la página de eSIM para viajar.
Marca *#06#: si aparece un número EID, tu móvil está preparado para eSIM. La mayoría de los móviles lanzados desde 2018 aproximadamente lo cumplen, incluidos el iPhone XS y posteriores, los Samsung Galaxy recientes y los Google Pixel 3 y posteriores. El móvil también tiene que estar libre de operador.
Puedes recargar o añadir un plan nuevo en la app de Vignetim en unos pocos toques, con cualquier conexión, por ejemplo el Wi-Fi del hotel. La app muestra los datos que te quedan en tiempo real, así que quedarte a cero rara vez te pilla por sorpresa.
Sí, al momento. Tu SIM física nunca dejó de funcionar para llamadas y SMS. Al volver, cambia los datos móviles de nuevo a tu SIM habitual; el perfil de la eSIM de viaje es tuyo para borrarlo cuando quieras o dejarlo instalado para la próxima vez. Nada de tu móvil ni de tu contrato cambia de forma permanente.
Ya sabes qué es una eSIM: una SIM digital que viaja mejor que el plástico. Elige un plan, escanea un código y aterriza con datos que funcionan desde el primer kilómetro.